La nueva Notebook de mi hermana.


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Solo 48 horas y ya siento que odio la nueva notebook de mi hermana. Bueno, no la notebook, sino el sistema operativo.

Y no es tanto porque la máquina no tenga buen rendimiento, porque, pese a ser una máquina modesta, tiene lo suficiente para correr cualquier programa actual.
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Armé un sistema de sonido para mi PC sin invertir un solo peso.


Esta es una idea que me había venido rondando desde hace mucho tiempo: “Armar un sistema de sonido 5.1 para mi PC, que sea bueno y sin gastar un solo peso”.

¿El resultado? Un sistema de sonido 5.1 con una calidad bastante decente. Al menos no me puedo quejar.

¿Cómo lo logré? A continuación paso a relatarlo.
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Hoy se acaba el soporte de Windows XP.


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Trece años ha durado Windows XP.

De solo recordarlo me entra la nostalgia, y es que, antes de Linux, solo conocía Windows, y XP fue el Windows que más tiempo me acompañó, 5 años como sistema principal ―2003 a 2008― y otros 4 como parte de una máquina virtual que casi no tocaba ―2009 a 2013―, además de el último que utilicé a fondo.

Mucha gente en la actualidad no tiene idea que el soporte de XP se termina hoy, y que las actualizaciones dejarán de llegar para dejar abandonado al que fuera el caballo de batalla de Microsoft.
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Formatos de compresión de audio libres: Ogg vorbis.


Si menciono música en la PC ¿qué se les viene a la mente? MP3 ¿verdad?

¿Y si les dijera que hay formatos de compresión de audio más allá de este? ¿me creerían?

Pues si, hay todo un mundo de formatos para la compresión del sonido de nuestras canciones favoritas, y vienen en dos presentaciones: compresión con pérdida ―lossy― y compresión sin pérdida ―lossless―.

En esta entrada me centraré en la compresión con pérdida, la más común.
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La suerte me sonríe.


Como recordarán, no hace mucho reviví una vieja computadora que había estado acumulando polvo durante tres años y que utilizo como servidor, de la cual, no me había planteado actualizar su hardware, puesto que al ser un equipo obsoleto, es muy difícil encontrar piezas para él (procesador Pentium IV de 2.4 GHz, 256 MB de RAM DDR y Disco duro de 40 GB serial ATA).

Pero ¿Qué creen? hace cosa de unas horas, un tío mío me acaba de obsequiar su computadora, la cual, tiene la misma edad que la mía y cuyas pieza son compatibles (obviamente). Según mi tío, la máquina ya no tiene el rendimiento de antes (obviamente, tiene diez años) y había estado pensando en tirarla, pero dice que cuando iba a desecharla, se acordó de mi, y pensó que iba a servirme de algo. De esa forma, es que la maquinita cayó en mi poder.

Pues bien, me he dado a la tarea de traspasar la memoria de la máquina de mi tío a la mía y de paso he cambiado el procesador, pues el de mi tío es de 2.6 GHZ, por lo que 200 MHZ más de algo me servirán.

A final de cuentas, he terminado con un equipo Pentium IV de 2.6 GHZ y 640 MB de RAM (quité un módulo de 128) y haciendo la prueba, sí se nota la diferencia, pues el rendimiento ha mejorado significativamente. El disco duro no creo que se lo agregue (aunque 40 GB de almacenamiento extra son tentadores), porque el disco ya debe tener mucho trabajo y no quiero tener un desperfecto que me haga perder los datos de mi servidor a final de cuentas.

En fin, estoy muy contento.

Trabajando con un zombi


Bueno, no literalmente. Pero si hay algo con lo que pueda denominar a mi vieja PC, es como eso, un zombi. La computadora en cuestión estuvo tres años acumulando polvo en un rincón oscuro de mi casa porque había creído que no funcionaba más, puesto que nada de lo que había hecho para recuperarla había funcionado cuando la di por muerta.

Así que fue una gran sorpresa un día encenderla y ver que la cosa funcionaba, como si hubiese vuelto de ultratumba. Así que aprovechando su viejo hardware me he montado un pequeño servidor para utilizarlo en mi negocio.

¿El resultado?

La desgraciada máquina funciona tan bien como el primer día que la usé y no ha dado síntomas de querer fallar. Y lo mejor de todo es que ha pasado la prueba de fuego, al ser accedida al mismo tiempo por todas las computadoras del local sin haber perdido apenas rendimiento. A pesar de haberle instalado WordPress, una galería tipo danbooru y utilizarla para streaming de audio y video en mi LAN.

Ahora bien, ¿Estoy satisfecho con eso? Si y no.

Si, porque logré revivir una máquina que pensé tirar a la basura un día, pero que por cuestiones sentimentales no tiré y la dejé acumulando polvo y telarañas por allí.

Y no, porque bien podría conseguirle una vieja RAM DDR de 512 MB, pero considerando que es tecnología obsoleta, la verdad me da un poquito de pereza hacerlo. También está la cuestión del disco duro, 40 GB no son nada y plantearme conseguir uno de mayor capacidad con tecnología IDE, no es algo que resulte fácil y mucho menos barato debido a la escases y vejes de esa tecnología.

Así que por el momento me conformaré con lo que tengo y tal vez un día me plantee armar una PC más moderna para ponerla como servidor en mi negocio. Hasta ese momento, mi zombi seguirá en el mundo de los vivos, hasta que sus entrañas terminen de pudrirse y tenga que mandarla al barrio de los callados definitivamente.