Formatos de compresión de audio libres: Flac.

En la entrada anterior hice una exposición bastante general de la compresión de audio con pérdida. En esta entrada trataré la compresión sin pérdida.

¿Qué es la compresión sin pérdida?

La compresión sin pérdida permite reducir el tamaño del archivo de audio conservando la capacidad de recuperar la señal original de la cual fue extraído, cosa que la compresión con pérdida no permite. La ventaja de esta forma de compresión es que los archivos resultantes tienen calidad idéntica al original; su desventaja es que su tamaño es sensiblemente mayor.

Calidad

Como ya mencioné más arriba, la calidad del sonido será idéntica al original, por lo que no hay que preocuparse por eso, sino por el tamaño alcanzado por los archivos.

Por ejemplo:

Un minuto de audio en WAV ―Formato sin compresión― a 16bits y 44.1 KHz ―calidad de CD― es de alrededor de 10 MB, si lo comprimimos en MP3 a 128kbps, ese mismo minuto ocupará aproximadamente 1MB, lo que se traduce a 1/10 de su tamaño original. En cambio, un archivo comprimido con un algoritmo sin pérdida ocupará entre un 50% y 90% del original, todo dependiendo la complejidad del archivo.

La música más fácil de comprimir suelen ser la clásica y las canciones a capella, debido principalmente a que contienen menos variedad de sonidos, las frecuencias alcanzadas no son tan altas y tienden a tener silencios prolongados, lo que favorece la mayor compresión. Por contraparte, el rock, pop, y demás géneros modernos tienen mayor variedad de sonidos, y las frecuencias más altas pueden superar fácilmente las que el oído humano alcanza a percibir, por lo que la compresión será menos efectiva.

formatos

En la corriente del software libre tenemos un formato de compresión sin pérdida llamado Flac, que significa Free Lossless Audio Codec, que cumple con todo lo que un formato con este propósito necesita.

Obviamente existen muchos otros formatos de este tipo, como son: ALAC, WavPack, Monkey’s Audio, OptimFROG y Shorten; todos ellos de licencia libre, excepto ALAC y OptimFROG.

Tamaño de los archivos

Como ya mencioné, el tamaño de los archivos será variable dependiendo la cantidad de sonidos y nivel de frecuencias.

Por ejemplo, comparemos un fragmento de aproximadamente 1 minuto de dos melodías, una de música clásica ―Himno a la alegría de Beethoven― y otra de rock ―Bring me to life de Evanescence―.

Para que comprueben de lo que hablaré más adelante, es necesario que descarguen el siguiente archivo: audios_2.rar

En su forma sin comprimir, ambos archivos ocupan 10.1 MB con un bitrate de 1411kbps, o lo que es lo mismo, calidad de CD, pero al comprimirlas en Flac, la novena sinfonía de Beethoven ocupa 5.4 MB con un bitrate de 757kbps, mientras Bring me to life de Evanescence ocupa 7.7 MB y su bitrate es de 1074kbps. Y si los comparamos con los archivos MP3 a 128kbps, nos daremos cuenta que la compresión sin pérdida se centra más en la calidad del archivo que en su tamaño.

Si comparamos sus espectros de frecuencias, nos daremos cuenta que tanto el FLAC como el WAV son prácticamente idénticos cosa que no sucede con el MP3 a 128kbps.

Bring me to life (Fragmento)
WAV MP3 128kbps FLAC
bring_me_to_life_fragmento_wav bring_me_to_life_fragmento_mp3_128kbps bring_me_to_life_fragmento_flac
Himno a la alegría
WAV MP3 128kbps FLAC
ode_to_joy_wav ode_to_joy_mp3_128kbps ode_to_joy_flac

Ahora bien, si en las imágenes ven que el espectro de FLAC y WAV son ligeramente diferentes, se debe a la compresión. Pero, si convertimos el archivo FLAC a WAV, notaremos que la información “faltante” se ha restablecido, quedando es espectro idéntico.

Lo anteriormente expuesto no quiere decir que si convertimos desde un MP3 a FLAC obtendremos un archivo con sonido superior, pues como mencioné más arriba y en la entrada referente a la compresión con pérdida, la información eliminada ya no es recuperable, por lo que, al convertir de MP3 a FLAC, solo obtendremos un archivo de mayor tamaño sin mejora alguna. Por eso es más que recomendable comprimir desde la fuente original, ya sea un CD, vinilo, etc.

En el caso del CD, es importante que no haya sido grabado a partir de archivos comprimidos en MP3, OGG, WMA u otros formatos con pérdida o sucederá lo mismo anteriormente explicado.

Soporte.

Pese a que los formatos más soportados son MP3 y PCM ―sin compresión―, FLAC tiene mejor soporte entre distintos dispositivos de sonido que otros formatos sin pérdida como WavPack. Sin embargo, los reproductores baratos tienden solamente a soportar MP3, y cuando mucho, también WMA.

Por eso, es aconsejable que la reproducción de los archivos FLAC se lleve a cabo en la PC o en equipos de alta fidelidad para extraer toda su calidad, y para los reproductores portátiles se elija MP3.

FLAC está disponible en Windows, Linux y Mac, por lo que no hay impedimento para utilizarlo; es gatuito y libre de patentes. Puede encontrarse en los principales paquetes de códecs, como el archiconocido K-lite.

Para finalizar

Independientemente del formato en el que se encuentre nuestra música, lo importante es disfrutarla, pero, si como yo, eres de los que antepone la calidad a la cantidad, pues ahí está FLAC.

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