Probando suerte en KDE.

Igual que muchos usuarios de Linux, llegué desde Windows buscando algo diferente, algo que le diera nuevos aires a mi pasión por las computadoras. Como muchos otros, inicié mis andanzas en Ubuntu, y después de tres años, sigo aquí.

Desde que empecé a usar GNU/Linux, no me he despegado de Gnome (si acaso lo hice unas horas cuando configuré la PC de mi hermana para que usara XFCE). Tampoco lo hice cuando probé Mandriva, OpenSUSE, Fedora, ni LinuxMint (que me gustó mucho). Sin embargo, el cambio de rumbo que ha tomado Gnome con su Gnome Shell y Ubuntu con Unity, me ha hecho plantearme la disyuntiva de irme hacia otro entorno de escritorio o quedarme con el actual, que de todos modos está destinado a desaparecer tarde o temprano.

Ciertamente Gnome Shell es muy bueno y muy bonito, pero el poco tiempo que lo usé no me satisfizo, ni como usuario, ni como hombre de negocios; lo encontré algo confuso, y aunque no descarto la posibilidad de usarlo en el futuro, en espera de que mejore su usabilidad, por lo pronto, no está en mi horizonte de alternativas. Lo mismo me sucede con Unity, todo muy bonito, pero aún siento que no satisface mis necesidades como usuario, y si soy sincero, he tenido algunos problemas de estabilidad en mi sistema, pero hay que darle una oportunidad de desarrollarse más, después de todo, al igual que gnome shell, apenas empieza.

Debido a esos inconvenientes, me había decantado por usar la sesión clásica de Gonme, con la cual me siento muy a gusto. sin embargo, y debido al cambio que se avecina en el próximo lanzamiento de Ubuntu, me he puesto a probar el entorno KDE.

Si bien, en 2008 (creo que en agosto), ya había hecho uso de KDE 4.1, en un principio no me gustó, porque lo encontré algo confuso y me alejé de él apenas dos días después de instalarlo en mi PC.

Pero de cara a los cambios que se han venido haciendo en Ubuntu, me he visto en la necesidad de tener un plan de respaldo en caso de que la nueva versión (11.10) de este sistema no me sea cómoda.

Por tal motivo, desde hace apenas un poco más de 24 horas llevo usando KDE 4.6 (Si, ya sé que 4.7 ya salió) en mi escritorio, y debo decir que me ha sorprendido gratamente lo que ha progresado este entorno desde que probé aquella temprana versión 4.1 de 2008. Pero no entraré en detalles que ya todos conocen.

Para obligar a mi cerebro a adaptarse, he desinstalado Gnome, y solo he dejado unas cuantas aplicaciones que son indispensables para trabajar en mi negocio y mi uso personal.

Aunque no descarto volver a Gnome en el futuro (si mejora la usabilidad), por lo pronto probaré suerte con KDE. Ya el tiempo y el uso dirán si esta decisión ha sido la correcta. Hasta entonces, me decidiré definitivamente. ¿Me quedo en KDE; Sigo con Gnome y su Gnome Shell; o hago uso de Unity?

Tampoco descarto la posibilidad de cambiarme a otros entornos más ligeros como XFCE o LXDE, o de plano cambiar a otra distro (desde hace mucho le ando echando un ojo a Debian).

En fin, ya veré que hacer.

Por lo pronto, este es mi escritorio en KDE:

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s